El handball demanda ráfagas repetidas de energía de alta intensidad, fuerza explosiva y resistencia muscular, por lo que la nutrición debe apoyar el sistema anaeróbico láctico y la recuperación. La dieta debe ser rica en carbohidratos complejos (cereales integrales, pastas, arroz, legumbres) para mantener elevados los niveles de glucógeno muscular, que es el principal combustible durante los sprints y saltos. Las proteínas son igualmente importantes para reparar el daño muscular inducido por el contacto físico y el esfuerzo; se recomienda una ingesta adecuada de carnes magras, pescados, huevos o alternativas vegetales en las comidas posteriores al entrenamiento. La hidratación es un factor crítico de rendimiento. En los pabellones cerrados, la tasa de sudoración es alta. Los jugadores deben iniciar los partidos bien hidratados, bebiendo agua en las horas previas, y aprovechar los tiempos muertos y los descansos para reponer líquidos y electrolitos con bebidas deportivas. Una deshidratación del 2% del peso corporal puede afectar negativamente la potencia de salto, la precisión del lanzamiento y la toma de decisiones, factores determinantes en el resultado de un partido de handball.
Un buen estado físico se complementa con el equipamiento adecuado. En Pelotas Deportivas tenés pelotas y accesorios de Handball para rendir al máximo.